La arquitectura que se diseña y construye es a menudo una expresión de los valores y recursos existentes en la sociedad. El tiempo no se detiene y los cambios que se producen en la sociedad a lo largo del tiempo repercuten en las formas de vida. La sociedad actual tiene una responsabilidad con respecto a las necesidades prácticas en los edificios de uso público con valor histórico. Una de las exigencias actuales es el acceso y uso de esos edificios por las personas con limitaciones de actividades (discapacitadas). Se plantean y discuten diferentes aspectos tanto teoréticos como concretos sobre el diseño del medio construído en relación a la accesibilidad, así como a los aspectos sociales, de comunicación y de vivencias personales. El diseño para todos es el concepto que reune estas ambiciones.