Las nuevas concepciones sobre el medioambiente hacen que, cada vez con mayor intensidad, se desarrolle una política proteccionista para preservar los espacios que menos se han degradado y permitir el disfrute tanto por los habitantes de la zona en armonía con el medioambiente, como de los futuros visitantes. Para los habitantes de los parques naturales, supone una serie de limitaciones a su forma de vida, ya que las únicas actividades que pueden ejercer allí son las tradicionales, tanto en la agricultura como en la ganadería.