Frente al actual modelo de globalización, el paradigma del paisaje del Tercer Milenio, se basaría en dos valores singulares: la urbanidad y la sustentabilidad, relacionadas con la vocación del territorio y la capacidad del soporte frente a los procesos de antropización. Los modelos de desarrollo predominantes en la actualidad contienen una contradicción insoslayable: la que proviene del dato de la finitud de los recursos planetarios y la concepción, de que las sociedades deben avanzar en la dirección del crecimiento económico cuantitativo.[1 ] Con el crecimiento exponencial de la población, los ecosistemas sin su influencia son escasos. La ciudad es la modificación de mayor nivel causada por el hombre.