"En el siglo XIX se gesta un proyecto económico en Portugal que pretende introducir al país en la era de la industrialización. Para ello se venden en subasta pública los bienes ligados a ordenes religiosas y en especial los derechos sobre tierras, señoríos y monasterios. Évora es la capital de una región -el Alentejodonde se concentraron las mayores extensiones de tierra bajo la jurisdicción de diferentes ordenes religiosas. Las ordenes militares - muy activas durante la guerra contra los musulmanes por la ocupación del territoriotambién tenían grandes extensiones de tierra. En el traspaso de los derechos sobre las explotaciones agrícolas junto a la venta en subasta publica de estas supuso la irrupción en esta región portuguesa de grandes propietarios que rápidamente se colocaron en la cima de la estructura social y que son conocidos - incluso en nuestros días - con el nombre de "lavradores abastados" ."