El crecimiento urbano de muchas poblaciones inmersas en un área anteriormente rural o forestal y actualmente industrial provoca que ciertos espacios que en el pasado presentaban un uso agrícola o forestal en la actualidad hayan caído en el abandono de la producción y estén a la expectativa de cambios de uso y de la especulación de los suelos urbanos. La necesidad de zonas verdes en poblaciones que han crecido desmesuradamente en pocos años y el alejamiento de las zonas rurales y forestales en zonas próximas a las grandes metrópolis, provoca el interés de las instituciones municipales para convertir ciertas áreas próximas a los núcleos de población y que aún no están edificadas, en parques, destinados a un uso recreativo y medioambiental, que la población demanda.