La vida humana esta relacionada con la manera y calidad de vivienda presentes en los espacios urbanos, constituidas por estrechas relaciones del hombre con su ambiente más inmediato. El dilema de vivir o sobrevivir en las grandes ciudades esta colocado, cuando se depara con maneras de habitar que no se traducen en condiciones adecuadas de vida. Las pesquisas sobre el ambiente residencial demuestran que la desorganización urbana influencia el comportamiento del hombre, tanto cuanto lo contrario (Tognoli, 1987), afectando la constitución de los espacios privados y colectivos y, haciendo con que los individuos acaben por desarrollar una manera de vivir en tensión por adaptarlas a sus valores (Moser, 2001; Pol, 2001). Buscando una manera de vivir semejante a la que tuvo en el pasado y por sus expectativas en el futuro, el hombre alterna condiciones de vida y sobrevida en una dialéctica poco estudiada, tanto en su dinámica cuanto en sus consecuencias para el desarrollo humano. La manipulación ideológica mascara valores sociales e individuales con promesas de progresos, no forneciendo el apoyo necesario para organización de una nueva vida. Las Políticas Publicas no favorecen condiciones de mantener un espacio necesario a las necesidades del desarrollo humano.